Del mismo modo, se debe considerar el propio centro o almacén. La implementación de un robot requiere espacio físico, tanto para el propio robot como a su alrededor. Mientras que las instalaciones de nueva planta (greenfield) tienen más probabilidades de configurarse con este tipo de espacio, las instalaciones existentes (brownfield) podrían necesitar un rediseño o ampliación significativos para dar cabida al espacio necesario. En este caso, la incorporación de la automatización robótica debe estudiarse a fondo para entender si es viable y útil.
CREACIÓN DE UN CASO DE NEGOCIO PARA LA ROBÓTICA
Una vez considerados los factores predeterminados, como el espacio y la disponibilidad de mano de obra, la empresa de CEP debe tener en cuenta factores más operativos que serán cruciales para crear el caso de negocio.
Los factores que deben incluirse en este nivel se refieren a las operaciones diarias de la instalación para comprender plenamente qué pueden ofrecer las soluciones robóticas. A nivel operativo, los requisitos definen la tarea, lo que significa que si un robot realiza una tarea de forma más rápida y rentable que la mano de obra manual, puede valer la pena considerarlo. Se debe analizar cada operación dentro del centro o terminal para determinar esto, con un conocimiento pleno de lo que es y no es posible para un robot (enlace al artículo).
Junto a esto, deben considerarse las métricas de preparación para la automatización. Estas incluyen el tiempo de ciclo, con el fin de asegurar una comprensión clara de cuánto tiempo lleva el movimiento de los paquetes y cómo o si esto podría mejorarse mediante la robótica. La carga máxima también requiere consideración, ya que estos picos máximos deben encajar en la solución robótica propuesta, o bien debe considerarse la mano de obra adicional que seguiría siendo necesaria durante los picos.
COMPRENDER EL ROI DE LA ROBÓTICA
La comprensión del caso de negocio también requiere considerar el retorno de la inversión que proporciona una solución robótica. En la mayoría de las operaciones de CEP, este ronda los tres años; sin embargo, cada organización debe decidir individualmente qué es aceptable para sus necesidades.
La lógica básica del ROI es sencilla de calcular: compare el coste total de la solución robótica con el valor operativo que se espera que genere. No obstante, un cálculo útil debe ir más allá del precio de compra e incluir las realidades de la implementación, la integración y el funcionamiento continuo. Una forma de ilustrar esto es:
ROI* = (Ahorros operativos + ganancias de productividad + costes evitados – coste total de propiedad) / coste total de propiedad
En la práctica, esto significa comparar el coste de gestión por paquete antes de la automatización con el coste de gestión por paquete esperado después de la automatización. El cálculo debe incluir las horas de personal actuales por hora operativa, el rendimiento actual, los puntos de contacto manual y el coste por turno; a continuación, compare estos datos con el rendimiento esperado de la solución robótica, el supervisor de montaje necesario, el tiempo de actividad, los costes de servicio, las piezas de repuesto, el consumo de energía y los niveles de rendimiento garantizados.