Por Peter Ranch-Lassen
Si usted es una gran empresa postal nacional, el trabajo más importante siempre ha sido entregar el correo en todos los rincones del país. Hacerlo bien y hacerlo de manera eficiente. Ese es el principal objetivo en torno al cual ha girado toda su operación.
Imagine ser esa gran empresa postal nacional cuando, de repente, un cambio drástico en el comportamiento del consumidor cambia el mercado en el que ha estado navegando durante tanto tiempo. Que casi abruptamente experimente un aumento increíble en el número de paquetes que su centro de distribución debe gestionar a diario. Y luego, simultáneamente, la cantidad de correo está experimentando una caída vertical.
Lo que tiene entonces es una situación en la que necesita gestionar una cantidad cada vez mayor de paquetes, incluidos paquetes de tamaño irregular, y, al mismo tiempo, tiene que reducir el tiempo de entrega promedio de cada paquete. Esta es repentinamente su ventaja competitiva. El juego ha cambiado delante de sus ojos. Debe elaborar un plan en un mercado que es bastante diferente de lo que ha estado acostumbrado.
¿Qué hacer?
El primer impulso podría ser simplemente cargar un mayor número de camiones en las calles.
Pero la cuestión es que los dolores de cabeza logísticos rara vez son tan simples de resolver. Definitivamente no en el mundo de hoy.
Caso en cuestión: PostNord.
El gigante logístico escandinavo quería mejorar su producto, reduciendo los tiempos de entrega y reforzando su oferta de servicio al cliente.
Para tener éxito, PostNord necesitaba reinventar toda su operación. Construir una nueva para la flexibilidad y la eficiencia. Inventada para aumentar los volúmenes de paquetes y diseñada para gestionar las temporadas altas, como Navidad y Black Friday, al tiempo que se reducen los movimientos de camiones.
Sin embargo, mejorar la eficiencia de su operación y reducir el coste por artículo no era el único objetivo que tenía PostNord.
Clasificación de alta velocidad con una filosofía ecológica
Construir sus negocios con un ojo puesto en la responsabilidad ambiental es algo a lo que las empresas de la mayoría de los lugares del mundo se están acostumbrando.
En Escandinavia, por ejemplo, las empresas están legalmente obligadas a dirigir su negocio de una manera respetuosa con el clima.
Para una empresa como PostNord, esta realidad añade una dimensión ecológica a cualquier desafío logístico.
Necesitaba encontrar una solución más innovadora a sus desafíos empresariales que simplemente comprar más camiones.
En cambio, lo que hizo la empresa fue adoptar el sistema de clasificación de alta velocidad más eficiente energéticamente de la industria. Una inversión en la mejora de las futuras operaciones empresariales, al tiempo que cumple sus ambiciones ecológicas.