Por Gregor Baumeister
¿Tiene dificultades con la revolución actual del comercio electrónico de moda? ¿Los requisitos de nivel de servicio cada vez mayores, las demandas de entrega impredecibles, el aumento de los volúmenes de pedidos, la variación de los artículos y la pesadilla de la gestión de devoluciones?
El impulso de las ventas omnicanal en el sector de la logística de la moda
El sector minorista ha experimentado un cambio drástico en los últimos 20 años, con un aumento continuo de las ventas minoristas en línea. Y la pandemia mundial ha pulsado el botón de avance rápido en la tendencia, causando una gran disrupción de los canales de venta minorista. En 2020, los volúmenes de venta minorista en línea aumentaron un 14 por ciento con respecto al año anterior, lo que impulsó repentinamente al sector a un lugar inesperado.
Si bien no se espera que este rápido crecimiento del comercio electrónico se mantenga en el máximo de 2020, se espera que se mantenga en cifras significativamente más altas que en 2019.
Como tal, se ha vuelto fundamental para las empresas de logística de moda integrar la omnicanalidad en sus operaciones.
Retos para apoyar la operación omnicanal
Pero apoyar la distribución omnicanal no siempre es fácil. Los proveedores de logística se enfrentan ahora a un nuevo conjunto de demandas de gestión de pedidos que repercuten directamente en su forma de operar:
- Cambios en el comportamiento y las demandas de los consumidores: Las instalaciones de gestión se están convirtiendo en «tiendas» en las que los consumidores compran artículos para probárselos y devolverlos, esperando la entrega en el mismo día o al día siguiente y un embalaje atractivo.
- Demandas B2B frente a B2C: Los pedidos B2B y B2C están estructurados de forma diferente en términos de número de líneas de pedido y piezas por pedido, lo que da lugar a diferentes requisitos de gestión, embalaje y entrega para la instalación de gestión.
- Volatilidad de la demanda: La volatilidad de las ventas en línea crea retos de recursos para las instalaciones de gestión, retrasos o «picos» de sobre rendimiento. Estas estructuras de pedidos cambiantes pueden repercutir negativamente en los sistemas de recolección de existencias para lotes de productos a persona que no están diseñados para gestionar pedidos variables.
- Gestión de devoluciones: Las devoluciones son costosas de gestionar, ya que requieren controles de calidad intensivos, el reetiquetado y el reembalaje, y deben estar disponibles para la reventa rápidamente para evitar la pérdida de ingresos.
Entonces, ¿cómo pueden las instalaciones de distribución de moda hacer frente a los retos de la gestión de pedidos omnicanal de forma eficaz?