También facilitan la colaboración entre equipos y asociados, y aprovechan el conocimiento organizativo para mejorar y acelerar la toma de decisiones.
Las torres de control se desarrollaron originalmente para controlar las operaciones a un nivel general. El análisis de datos y el software se han desarrollado y se han vuelto más especializados, lo que los hace aún más eficientes y capaces. Las torres de control pueden supervisar múltiples variables y, a continuación, analizar la información que recopilan. Se han desarrollado hasta su forma actual principalmente gracias a la inteligencia artificial (IA) y al modelado predictivo. La disponibilidad de esas herramientas ha elevado el uso de las torres de control a un nuevo nivel.
Una torre de control que gestiona un centro de preparación de pedidos o de distribución está conectada a una miríada de secciones diferentes: sistemas de gestión de almacenes, sistemas de control de almacenes, automatización y, quizás lo más importante, mano de obra.
La escasez de mano de obra
Cada vez es más difícil encontrar mano de obra y más difícil de gestionar. Las torres de control tienen la capacidad de alterar las decisiones necesarias sobre la mano de obra, pasando de una base diaria o incluso de ‘cada pocas horas’ a tiempo real, con notificaciones que se envían a los responsables de la toma de decisiones minuto a minuto.
Mediante la integración de múltiples procesos automatizados, los centros de distribución y preparación de pedidos de moda pueden ofrecer una optimización integral. Este control centralizado garantizará un enrutamiento óptimo y proporcionará una visión general clara de todos los artículos, mejorando casi todos los aspectos del proceso de preparación de pedidos de moda.
Aquellos que han adoptado la tecnología están viendo resultados casi de inmediato, con ahorros para las empresas del orden del 5% al 30%.