Y un estudio de la Universidad de Bamberg estima que los índices de devoluciones pueden superar realmente el 60 por ciento para los minoristas de moda en línea. Es probable que la tendencia continúe a medida que más personas compren en línea y sea más probable que devuelvan sus compras.
Para el almacén de moda, esta tendencia puede significar:
- Un tercio de las operaciones empresariales se dedica a las devoluciones: los operadores no solo no ganan dinero con los artículos enviados, sino que incurren en costes de gestión de los artículos devueltos, lo que exige una eficiencia cada vez mayor para obtener beneficios.
- Imposibilidad de planificar: los operadores no pueden planificar los recursos para gestionar las devoluciones dada la naturaleza no planificada de las mismas.
- Aumento de los costes de gestión: la gestión de las devoluciones requiere personal cualificado para garantizar el control de calidad y cada manipulación de un artículo genera costes.
- Impacto en el espacio: las devoluciones ocupan un valioso espacio de almacén y entran en conflicto con los artículos de nueva temporada y de rebajas entrantes.
Desafortunadamente, para la mayoría de los operadores de distribución de moda, el enfoque principal está en la gestión de pedidos y, a menudo, tratan la logística inversa como una ocurrencia tardía. Pero las instalaciones ya no pueden permitirse el lujo de no concentrarse en su logística inversa: hay demasiado en juego en términos de protección de la marca, requisitos de sostenibilidad y, en última instancia, rentabilidad.
Entonces, la pregunta es, ¿cómo pueden los distribuidores de moda perfeccionar sus procesos de gestión de devoluciones para reducir los costes y la pérdida de beneficios?