Por Moritz Bender
Antes de la crisis, el objetivo del gasto aeroportuario era la capacidad y la sostenibilidad: cómo aumentar la capacidad y cómo descarbonizar el aeropuerto. Pero, durante el último año, el reto para los aeropuertos ha sido adaptar sus operaciones a la ‘nueva normalidad’, intentando al mismo tiempo avanzar. He aquí por qué la infraestructura aeroportuaria debe seguir siendo una prioridad absoluta.
El riesgo financiero del desarrollo de la infraestructura aeroportuaria
La crisis de la COVID-19 ha obligado a muchos aeropuertos a suspender su desarrollo de infraestructuras, ya sea aplazando proyectos de expansión o reduciendo proyectos considerados menos esenciales.
Pero, a pesar de la crisis financiera, los aeropuertos hacen bien en mantener sus desarrollos de infraestructura por las siguientes razones.
1. Normas de distanciamiento social
En primer lugar, no cabe duda de que habrá cambios normativos en el futuro, relacionados con la seguridad y el bienestar de los pasajeros y el personal del aeropuerto. Las medidas de distanciamiento social tendrán un impacto inmediato en la capacidad de la terminal con respecto al tráfico.
Las exigencias reglamentarias que exigen distancias saludables se dejarán sentir, por ejemplo, en la facturación y la recogida de equipaje. Por lo tanto, será esencial un sistema de gestión de equipajes (SGE) que pueda proporcionar esto, incluyendo:
- Seguridad en la facturación: Aquí se necesitará una solución de entrega de equipaje sin contacto. El Crisbag® self bag drop, por ejemplo, simplifica y agiliza el proceso de facturación y permite a los pasajeros pasar rápidamente a espacios aeroportuarios menos concurridos. Y también requiere un mantenimiento mínimo que puede ser realizado por un solo miembro del personal.
- Seguridad a la llegada: Del mismo modo, también se exigirá un sistema de recogida a distancia. La solución automatizada de reclaim on demand permitirá a los pasajeros seguir su equipaje a lo largo de todo el viaje y evitar la congestión de multitudes en un único lugar de recogida, ofreciendo ventajas de seguridad tanto a los pasajeros que llegan como al personal.