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Sostenibilidad en la industria minera: buscando un equilibrio

Los materiales esenciales producidos por las empresas mineras desempeñan un papel fundamental en la transición mundial hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Sin embargo, las actividades mineras tienen un gran impacto en el medio ambiente y la sociedad. Esto representa tanto un desafío como una oportunidad para las empresas mineras. Como resultado, las empresas mineras se esfuerzan constantemente por mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de las operaciones mineras mediante la identificación e implementación de nuevas soluciones innovadoras.

Descargo de responsabilidad: este texto se escribió originalmente en inglés y se tradujo mediante inteligencia artificial.

Por el Dr. Kilian Neubert

 

La minería es esencial para obtener casi todas las materias primas necesarias para la producción de bienes industriales y de consumo. Es la base de todo lo que hacemos, ya sea encender una luz, conducir un coche, arrancar una máquina, entrar en un edificio, hacer una llamada telefónica o usar un ordenador. Dado que la industria minera depende de los recursos naturales, tiene la obligación primordial de tratar el medio ambiente de forma responsable.

La minería tiene efectos indiscutibles, tanto directos como indirectos, en la sociedad y el medio ambiente natural. La exploración, la construcción, la operación y el mantenimiento provocan cambios en el uso del suelo y tienen una amplia gama de consecuencias. Por lo tanto, los proyectos mineros modernos comienzan con evaluaciones ambientales y estudios de ingeniería exhaustivos. El público participa en decisiones importantes y se busca el cumplimiento de numerosas leyes y ordenanzas relacionadas con el medio ambiente, desde la protección de los hábitats naturales de la fauna local hasta el control de la calidad del agua.

De terrenos industriales abandonados a terrenos prometedores

“La extracción de materias primas es esencial para el progreso humano”, escribe Volker Wrede en su libro Bergbau gleich Raubbau? (¿La minería está destruyendo nuestros recursos?), publicado en 2020. “Los recursos minerales son especialmente necesarios para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en 2015 por las Naciones Unidas, con el fin de alimentar a la población mundial y lograr una transformación energética”, añade. En su opinión, a pesar de su inevitable impacto en la naturaleza, la minería puede llevarse a cabo de forma ambientalmente aceptable, si va acompañada de las medidas adecuadas.

En consecuencia, la industria minera ha asumido una mayor obligación de informar sobre sus actividades de sostenibilidad (ambiental, social y de gobernanza corporativa, ESG) y de divulgar ciertos tipos de datos de forma continua. Para que la minería sostenible tenga éxito, todos los implicados deben vigilar de cerca el impacto y tomar medidas para evitar daños ambientales.

La industria minera está cada vez más activa en el área de las fuentes de energía renovables. Un ejemplo es la transformación de terrenos industriales abandonados. Las áreas contaminadas o las ubicaciones mineras abandonadas se están volviendo a utilizar mediante la instalación de parques solares o aerogeneradores. De esta forma, los terrenos industriales abandonados se están convirtiendo en “terrenos prometedores” con potencial económico. Los operadores de estos sistemas están avanzando hacia una producción sostenible mediante el uso de tecnologías modernas y eficientes en el uso de los recursos para accionamientos, transportadores y sistemas de transporte. También están introduciendo medidas para la protección del agua y la prevención de residuos.

Lograr un equilibrio entre los objetivos económicos, ecológicos y sociales

Los operadores de minas actúan de forma sostenible cuando se esfuerzan por lograr un equilibrio sólido entre los objetivos económicos, ecológicos y sociales. Se centran en la asignación cuidadosa de los recursos escasos, lo que incluye minimizar el consumo de energía, los residuos y las emisiones. También optimizan sus rutas de transporte y eligen las instalaciones y los sistemas adecuados para tareas como el transporte y la carga. A través de estas medidas, pueden adaptar sus procesos de forma sostenible a las condiciones de producción.