Aquí exploramos los desafíos a los que se enfrentan las empresas al implementar la automatización de almacenes y analizamos los factores clave que pueden ayudar a superar estos desafíos.
Comunicación clara con los clientes
Dominic Crimp, el director de operaciones de TGW Northern Hub recientemente analizó cómo un proceso de control de fases global y estandarizado es esencial al entregar un proyecto de automatización.
Este proceso garantiza que se cumplan los requisitos de calidad en cada etapa del proceso de implementación, y cualquier problema se puede detectar y resolver de forma temprana.
Una comunicación clara con los clientes es vital para garantizar que se comprendan sus necesidades y que el sistema esté diseñado para satisfacer sus requisitos específicos.
Al revisar los dibujos en 3D y proporcionar especificaciones de diseño funcional individuales para el software, las empresas pueden ahorrar mucho tiempo y garantizar que las interfaces de software funcionen correctamente con el sistema de automatización.
Las pruebas son otro componente crítico de una implementación exitosa. Las pruebas deben realizarse en estrecha colaboración con el cliente para garantizar que comprenda claramente el sistema y pueda asumir la responsabilidad operativa del mismo.
Al probar el software en un entorno de laboratorio y utilizar la emulación tanto en las capas PLC como WCS, las empresas pueden identificar y resolver problemas antes de que el sistema se instale en el sitio, lo que resulta en un proceso de aceleración más rápido.
Superar la resistencia al cambio
La automatización es una herramienta poderosa que puede transformar la forma en que operan las empresas.
Sin embargo, uno de los desafíos más importantes de la implementación de la automatización del centro de distribución es la resistencia al cambio que puede surgir por parte de la gerencia, los trabajadores y los clientes; es crucial abordar esta resistencia de frente.
Una comunicación clara sobre los beneficios del nuevo sistema es esencial, al igual que proporcionar una capacitación integral para los empleados.
Al comunicar el potencial de mayor productividad, eficiencia y precisión, así como la reducción de los costes laborales y el aumento de la seguridad, las empresas pueden aliviar las preocupaciones y crear una transición sin problemas al nuevo sistema.