En todos los casos, se trata de sistemas basados en bandejas que gestionan los procesos de llegada, transferencia y salida en un sistema CrisBag ICS.
Con un sistema automatizado de equipaje de llegada, el equipaje de llegada se lleva a través de remolcadores desde un vuelo y se entrega directamente a una entrada del BHS. Todo el equipaje se descarga directamente en el BHS. No importa si se trata de maletas de destino final o de maletas de transferencia. El BHS se encarga de todo el proceso de clasificación y pone cada maleta en la vía correcta hacia la cinta de recogida de equipajes o el destino de transferencia correcto.
Evitar el error humano durante la clasificación de las maletas de llegada y de transferencia es una gran ventaja, y hay muchos otros beneficios, por ejemplo, en lo que respecta al seguimiento y la trazabilidad. Cada maleta de llegada permanece en la misma bandeja, rastreada y seguida individualmente, durante todo el proceso del BHS.
Como resultado, cada maleta es siempre rastreable. En el raro caso de que una maleta se retrase o se extravíe, se localiza fácil y rápidamente. Esto evita al pasajero mucha ansiedad durante lo que ya es un momento difícil -se ha descubierto que la ‘recogida de equipaje’ es la parte más estresante de viajar en los aeropuertos– y al aeropuerto el coste que supone recuperar el equipaje y reunirlo con los pasajeros.
Además de eso, el seguimiento y la trazabilidad al 100 por cien en cada etapa del manejo de equipaje garantiza el cumplimiento de la Resolución 753 de la IATA.
El auge de la recogida de equipaje a la carta
El seguimiento y la trazabilidad al 100 por cien de una solución de equipaje de llegada, como la del sistema CrisBag, también podría facilitar servicios innovadores para mejorar la experiencia del pasajero y crear nuevas fuentes de ingresos para los aeropuertos.
La capacidad de seguimiento 100 por cien integrada también abre la posibilidad de permitir a los pasajeros seguir el progreso de su equipaje a lo largo del viaje a través de una aplicación. A su llegada, el pasajero recibe un código para verificar su identidad y abrir un quiosco para recoger su maleta, cuando le convenga.
El servicio se llama recogida de equipaje a la carta. Es la clasificación y el escaneo automatizados del equipaje de llegada lo que facilita todo el proceso.
La recogida de equipaje a la carta es tanto una mejora opcional para los pasajeros que puedan tener necesidades específicas con su equipaje, como una oportunidad para generar nuevas fuentes de ingresos para los aeropuertos.
Construcción de lotes para servicios de mensajería de equipaje
En el futuro, los aeropuertos podrían ofrecer una variedad de servicios basados en la tecnología. Por ejemplo, los pasajeros podrían tener la posibilidad de que su equipaje se entregue directamente en un hotel o en la dirección de su casa con solo hacer clic en la aplicación.
Un ICS moderno y bien diseñado puede incorporar un pequeño hotel de equipaje en el que se acumulan y clasifican lotes de maletas de llegada -al igual que un proceso de preparación de equipaje- para que los recoja el servicio de mensajería que proporciona el servicio de entrega de equipaje.
¿Capacidad suficiente para las maletas de llegada y la clasificación ‘normal’?
Dentro del sector aeroportuario ha habido cierta preocupación sobre si la capacidad de un BHS está preparada para gestionar tanto las maletas de llegada como las de salida.
Sin embargo, con los sistemas ICS más modernos, los diseños no deberían ser un problema. La llegada y la salida suelen alcanzar su punto máximo en dos momentos diferentes, lo que significa que si se mezclan las maletas de llegada en el sistema de manejo de equipaje no es necesario tener el doble de capacidad.
Básicamente, solo está utilizando su sistema de forma aún más eficiente, ya que no habrá la misma cantidad de período muerto.