Por BEUMER Group
Hablamos con Idar Sørgjerd, jefe de gestión de equipajes de Avinor, sobre la gestión de activos basada en datos y lo que significa para el aeropuerto de Oslo.
Las ambiciones estratégicas del aeropuerto de Oslo
El aeropuerto de Oslo es el más grande de los 43 aeropuertos que Avinor opera en Noruega.
Como puerta de entrada a Noruega, Avinor tiene grandes ambiciones para el aeropuerto de Oslo. Sørgjerd explica:
“Tenemos la visión de que Oslo sea un aeropuerto central nórdico en el futuro, con volúmenes de tráfico que superen los 30 millones de pasajeros al año. Queremos estar entre los tres mejores aeropuertos de Europa en cuanto a puntualidad. Y, en consonancia con lo que Noruega tiene que ofrecer en términos de sus cascadas, montañas y fiordos, es muy importante para nosotros ser un aeropuerto ecológico”
Pero, continúa Sørgjerd, Noruega es un país con un alto coste de vida y unos costes laborales elevados. Por lo tanto, cuando se trataba de invertir en un nuevo BHS como elemento clave del desarrollo del aeropuerto de Oslo, Sørgjerd explica:
“Buscábamos una nueva tecnología que permitiera al aeropuerto utilizar sus recursos de forma más eficiente, dentro de su huella de construcción existente, con menores costes de operación y mantenimiento y de piezas de repuesto, y con procesos más predecibles, de forma que pudiéramos desarrollar nuestros flujos de ingresos existentes y futuros y cumplir nuestros objetivos de sostenibilidad”
Invertir en infraestructura digital
Fue por estas razones que Avinor decidió invertir en datos e infraestructura digital al decidirse por el avanzado ICS BHS. Cree que la integración de la última tecnología ayudaría al aeropuerto de Oslo a preparar sus operaciones para el futuro y le permitiría ofrecer operaciones con visión de futuro basadas en decisiones basadas en datos.
Al integrar la última tecnología con su BHS, esto es lo que Oslo espera lograr, dice Sørgjerd:
- No más paradas del sistema ni cuellos de botella.
- Pasar del mantenimiento basado en el calendario al mantenimiento basado en el estado. El sistema puede indicar a los operadores cuándo es necesario cambiar los elementos.
- Funcionamiento más ágil y flexible del equipo de mantenimiento. Hemos podido reducir nuestro equipo de mantenimiento a solo cuatro trabajadores por turno.
- Mayor conocimiento de la situación para que los operadores puedan comprender lo que está sucediendo en cualquier momento.
- Mayor utilización del sistema.
- Diálogo basado en datos.
¿Pero cómo puede la infraestructura digital en la gestión de equipajes lograr esto?
Evitar cuatro trampas de rendimiento
Los sistemas de gestión de equipajes, observa Sørgjerd, pueden ser víctimas de cuatro trampas de rendimiento comunes:
- Comportamiento humano no deseado: normalmente, malos hábitos y falta de formación.
- Procesos inadecuados: una tendencia a hacer hoy lo que hicimos ayer a la hora de asignar equipos y personal, lo que resulta en una capacidad disponible no utilizada.
- Infraestructura deficiente: normalmente alertada a través del sistema SCALA del aeropuerto.
- Deterioro no detectado: fallos que se producen en pasos pequeños, incrementales y no detectados que erosionan lentamente la capacidad.