Al examinar su necesidad de redundancia más de cerca y desde una perspectiva general de lo que realmente significa la redundancia en sus operaciones, pueden descubrir que no necesitan redundancia en el peor de los casos.
Redirección dentro de sus propias redes
Los operadores de CEP podrían considerar la posibilidad de utilizar sus redes como medida de redundancia, por ejemplo.
Si tienen una red grande, los operadores pueden redirigir los paquetes a un centro de clasificación cercano cuando se produce una situación o hacer que otras terminales de su red tengan un rendimiento superior durante un corto período mientras se llevan a cabo los trabajos de reparación. Redirigir a otras ubicaciones y absorber los costes de transporte adicionales puede ser más aceptable que invertir en tecnología de redundancia.
La capacidad de utilizar las redes como solución alternativa dependerá, por supuesto, de lo flexible y robusta que sea esa red.
Uso del suelo y mano de obra manual
Añadir una sección adicional al edificio o dedicar espacio en el suelo para realizar la clasificación manual también puede ser más barato que invertir en más equipos. Podría ser que el 70 por ciento de redundancia en una planta sea aceptable en caso de avería y el resto de la producción se realice a mano.
Sin embargo, esta opción puede depender de lo automatizado que esté el centro. Si automatizó sus operaciones hace algún tiempo y ha perdido las habilidades manuales necesarias, esto puede no ser una opción. Si el centro ha introducido recientemente la automatización, será menos problemático organizar el trabajo en el suelo en caso de una interrupción del sistema. El coste de la mano de obra en el mercado local también será un factor determinante para los operadores de CEP que estén considerando sus opciones de redundancia si es necesario contratar recursos.
Conclusión
Los operadores de CEP a menudo tienen una percepción diferente del nivel de redundancia necesario en sus sistemas en comparación con lo que realmente se necesita. La mejor manera de determinar cuánto se debe incorporar requiere una cuidadosa consideración de si sus operaciones son de misión crítica, las consecuencias del fallo del sistema y la probabilidad de que se produzca un fallo del sistema.
A partir de esta base, las empresas de CEP están en una mejor posición para decidir si una solución de redundancia parcial es suficiente. Se trata de determinar objetivamente la necesidad de redundancia y la estrategia más rentable para superarla.