Por Volker Sadowsky
Exploremos las formas en que su centro puede gestionar mejor el exceso de capacidad y optimizar sus períodos intermedios.
El problema del exceso de capacidad
Un problema común a la mayoría de los centros de distribución hoy en día es que están preparados para hacer frente a los períodos de máxima actividad. Como estos se producen en determinadas épocas del año, especialmente de octubre a diciembre, y en determinados momentos del día, significa que muchos operan con un 20-40% de exceso de capacidad durante la mayor parte del año. Un resultado costoso e ineficiente para cualquier centro de distribución.
Afortunadamente, existen varias soluciones manejables para este problema común.
Cambie sus velocidades
Una forma de minimizar el futuro exceso de capacidad es pensar en la posibilidad de implementar clasificadores capaces de funcionar a diferentes velocidades. Muchos clasificadores de bucle pueden funcionar a toda velocidad (aproximadamente 2,5 metros por segundo) y ajustarse para funcionar también a cualquier número de velocidades más lentas (al 70% o al 80% de la velocidad máxima, por ejemplo).
Esta solución ofrece flexibilidad y reduce tanto el desgaste de su inversión como los costes energéticos asociados a su funcionamiento. Si bien un clasificador con capacidades de velocidad variable puede ser un comienzo eficaz para gestionar el exceso de capacidad, no siempre es tan sencillo. Operar a diferentes velocidades requiere que su sistema esté optimizado para clasificar al destino correcto a cada velocidad.
Obtenga más información sobre por qué la automatización es la mejor manera de optimizar su centro de distribución.
Para determinar las velocidades necesarias, debe determinar sus niveles de capacidad. Con la velocidad más alta reservada para la capacidad de la temporada alta, la velocidad más lenta para las operaciones regulares debe cubrir una proporción de eso. Su capacidad regular podría ser el 90% de la carga máxima, o el 70% si distribuye la clasificación de los artículos en diferentes momentos del día.
La clave crucial aquí es realizar pruebas en la vida real. Es imposible determinar y establecer la velocidad sin probar su sistema a ambas velocidades durante la fase de puesta en marcha en el sitio. Esto significa probar las velocidades para todos sus toboganes de destino y realizar los ajustes necesarios. Por ejemplo, un clasificador de alta velocidad puede colocar con precisión un artículo en un tobogán, pero una velocidad reducida puede no hacerlo, a menos que se realicen ciertos ajustes. La flexibilidad del sistema se volvería entonces inútil porque la clasificación de cada paquete sería inexacta. ¡Esto es algo que queremos evitar!