La solución robótica, que ahora se está probando en un importante operador de logística de paquetería europeo, se hace cargo de las funciones manuales tradicionales. Con una capacidad cada vez mayor para igualar a los operarios humanos, es capaz de manejar incluso los paquetes impares, especialmente aquellos con envoltorios difíciles, formas extrañas o bolsas de plástico. Su movimiento casi humano significa que pueden agarrar paquetes en el ángulo correcto en una cinta transportadora. Y si dejan caer artículos a mitad de camino, los robots pueden reaccionar de forma inteligente.
Sin embargo, para alcanzar este nivel de inteligencia y capacidad de manejo, es necesario enseñar a los robots a “pensar”, utilizando una amplia gama de perfiles de paquetes y otros artículos que se asemejan a paquetes como ejemplos. En última instancia, el aprendizaje automático llega a un punto en el que los robots pueden identificar paquetes mecanizables. La captura continua de datos contribuye a una curva de aprendizaje eterna.
3. Vehículos de guiado automático (AGV)
Y, por supuesto, también están los vehículos de guiado automático (AGV) que se están integrando en los centros de distribución. Estos vehículos sin conductor y sin supervisión se están utilizando para tareas que normalmente realizan carretillas elevadoras, sistemas de transporte o carros manuales.
El AGV de carretilla elevadora está diseñado para realizar las mismas funciones que realiza una carretilla elevadora operada por humanos, transportando grandes volúmenes de paquetes por toda la instalación de forma repetitiva. El software y los sensores guían el movimiento de estos vehículos autopropulsados, que están diseñados para capacidades de enrutamiento inteligente y para evitar colisiones.
La implementación de AGV podría eliminar potencialmente la necesidad de que los centros de distribución obtengan o capaciten mano de obra calificada para estas tareas monótonas y manuales, y permitir que los operadores capacitados se concentren en otras funcionalidades. Los AGV ofrecen al centro una mayor seguridad para los trabajadores y una mejor utilización de los recursos, y son una solución predictiva y confiable para tareas repetitivas.
Australia Post, por ejemplo, ha desplegado 23 AGV en su nueva instalación en las afueras de Brisbane. Sus carretillas elevadoras robóticas funcionan a la perfección las 24 horas del día para mover jaulas de paquetes por el sitio sin intervención humana. También han comenzado a desempeñar un papel en el proceso de entrada al manejar artículos fuera de calibre.
Conclusión
Aún no se ha explorado por completo el verdadero alcance en el que los robots de logística transformarán los procesos de manejo interno en la distribución de paquetería. Pero, sin duda, la robótica está agregando una potente funcionalidad a los procesos de manejo y ya está remodelando y redefiniendo la automatización. Ahora la tecnología parece estar ganando impulso y los robots tendrán una clave importante para aquellas empresas de CEP que deseen encontrar más eficiencias, reducir los costos operativos y aumentar la capacidad. Para algunas regiones y algunos grandes centros de paquetería, los robots también aliviarán el dolor de la contratación de personal.